lunes, 17 de noviembre de 2008

Algo del concierto de Guadalajara


He decidido publicar este video porque esta mañana he recibido un mensaje de Alfredo Saras, el propietario del "Rojo Café", un excelente local ubicado en Guadalajara (Jalisco, México), donde fue grabado el video, de hecho fue él quién me dió el DVD con la grabación. Alfredo es el prototipo del dueño de local que me he encontrado en México, es decir, una excelente persona, que además de velar por su negocio (como no podía ser de otra forma), además se preocupa y se ocupa de los que allí cantan.

Tocar en México ha sido un enorme placer, nos hemos encontrado muy bien, nos han tratado con un gran cariño y con mucho respeto. Un ejemplo, cuando llegamos a Guadalajara, nos acercamos al "Rojo Café" junto a nuestro amigo Alejandro Filio, que ejerció de magnífico anfitrión en su ciudad. Alfredo nos acompañó al hotel a dejar el equipaje, luego nos fuimos a probar sonido. Nos sirvió unas bebidas en el camerino mientras él preparaba el escenario, cuando accedimos a él, ya había montado absolutamente todo, tan sólo tuvimos que meter la clavija del jack en la guitarra, ya que teníamos hasta colocadas las sillas. Por cierto, antes de empezar el concierto nos preguntó qué queríamos cenar al finalizar la actuación.

¡Y eso que nosotros allí éramos unos perfectos desconocidos!. En resumen, sólo puedo estar agradecido a nuestros amigos mexicanos, ya que se han portado magníficamente con nosotros. Por cierto, dejo el enlace por si alguien quiere ver todos los videos del concierto.

sábado, 1 de noviembre de 2008

De vuelta en Madrid


Sé que bastantes amigos han estado pendientes de este espacio, esperando que terminara de escribir hablando de mis últimas horas en México. Por desgracia, hasta hoy no he tenido ni tiempo, ni ganas, tenía un montón de cosas pendientes que hacer a mi llegada a Madrid, que me han impedido dedicarle el tiempo que a mí me hubiese gustado a este PC, pero la familia y las obligaciones me esperaban.
Mi última noche en México discurrió de forma tranquila, llegamos al hotel pasadas las 21:30 desde Guadalajara, mi amigo Nahuel me había invitado a tomar unas cervezas con unos amigos cubanos, entre ellos el mítico Augusto Blanca, pero se me hizo bastante tarde y ellos debían recogerse pronto, ya que al día siguiente tenían concierto, así que me recogí antes de lo que esperaba a preparar el equipaje.
El cambio de hora (por la noche se retrasó una hora, al igual que en España) me permitió dormir una hora más, así que salí más bien pronto camino del aeropuerto.
Después de un cómodo (pero largo) vuelo, llegué a Madrid a las 06:00 de la mañana hora local, que eran las 23:00 de México para mi organismo, así que he andado toda la semana arrastrando eso que internacionalmente llaman "Jet lag".
Prometo volver a escribir en breve para dar un penúltimo repaso a todo.
A estas horas (16:55 en Madrid y 09:55 en México) deben andar María José y Clara en el aeropuerto de México, haciendo tiempo hasta que en algo más de 2 horas y media salga su vuelo de regreso. Pronto estaremos todos en casa.

sábado, 25 de octubre de 2008

Guadalara, último concierto


Ya me habían dicho que los autobuses españoles eran mucho peores que los mexicanos, algo que hemos podido verificar en estos días de viaje. Hoy nos espera el más largo de todos, ya que dentro de hora y media salimos de vuelta México DF, para pasar mi último día por tierras aztecas, ya que el domingo las 12:00 (hora de México, 19:00 hora de Madrid) regresaré a España. María José se queda unos días más, ya que el próximo jueves toca en "El breve espacio" en el DF.
Ayer fue un día lleno de sensaciones, a la llegada a Guadalajara, en la terminal nos esperaba Alejandro Filio, del que pude comprobar que Checho Félix tenía razón cuando le definía como un "anfitrionzazo", ya que se deshizo en detalles con nosotros.

Para empezar, paramos a comer en Tlaquepaque, un precioso lugar donde nos agasajó con una típica comida mexicana (eso si, en la que intentamos que el picante brillara por su ausencia). Durante la comida vinieron al menos 30 mariachis a ofrecerse, Alejandro para quitárselos de encima utilizó varias tretas, la más divertida era la de pedirles que cantaran una determinada canción que él tarareaba, lo divertido estaba en que cada vez se inventaba una canción distinta, que por supuesto los mariachis desconocían.
Por la tarde nos dirigimos al mítico "Rojo Café", el local regebtado por Alfredo Saras, donde tocamos por la noche. El Rojo es un lugar precioso, uno de los sitios con más encanto que he visto, con grandes medios técnicos, un muy buen sonido, un escenario grande y cómodo y además Alfredo nos colmó de atenciones.

Mientras probábamos sonido, apareció en la sala mi amigo José Luis Bárcenas, al que todavía no había podido conocer en persona, pero al que ya sentía como de la familia, ya que hace bastantes años que andamos juntos por el ciberespacio. Él fue "el culpable" de que nos conozcamos María José Hernández y yo, ya que hace unos años que me envió por email una canción de ella, de la que me enamoré, luego surgió la amistad entre ella y yo.

Luego el concierto, el que para mí fue el último de esta gira, de ahí el regusto especial que tuvo. Me sentí bastante cómodo en el escenario, María José me dejó ser el que cerrara (hasta ahora había comenzado yo los otros conciertos), lo que me pudo el listón más alto.
Como anécdota, en la última canción quer hice, que fue el "bis", tocando "Viviendo un poema" rompí una cuerda (algo que siempre me ha pasado mucho, pero que hacía años que no me pasaba en un concierto).
En resumen, una jornada muy especial, entrañable y llena de amigos.
PD: No me puedo olvidar de Fernando Escobar, que tuvo la gentileza de abrir nuestro concierto, Fernando es un excelente trovador y una mejor persona.

viernes, 24 de octubre de 2008

León (Guanajuato), penúltimo concierto


Si tuviera que resumir lo vivido en León, lo haría con un nombre: Juan Valdivia. Juan es como dicen aquí, "todo un tipazo", un peronaje entrañable. Nos recibió en la terminal, nos llevó al hotal, a probar sonido, nos hizo de técnico, llenó el local de gente que él se encargó personalmente de contactar.... ¿qué más se puede pedir?, ¡gracias Juan!, de verdad.
El concierto ha estado muy bien, con muchas gente, el local es uno de los más bonitos que he visto en México, muy cómodo y grande, el sonido creo que ha estado a la altura de las circunstancias (gracias a Juan, claro).

Nos vamos de León con muy buen sabor de boca, además hoy viajamos a Guadalajara, donde tocamos esta noche, allá nos espera Alejandro Filio, que quedó en recogernos en la terminal. Seguimos abrazando amigos, ¡cómo me gusta México).

jueves, 23 de octubre de 2008

Último concierto en México DF

Pues si, ya nos despedimos de esta enorme ciudad, de México DF. En el "Oh Alà" (antes llamado "Ojala") hacemos nuestro último concierto en la ciudad. Un local en Coyoacán, algo retirado, pero pese a ello nos acompañaron mcuhos amigos en este último concierto.

Por fin he tenido la posibilidad de cantar "Azul" junto a mis amigos Alejandro Santiago y Checho Félix, que fueron quienes grabaron la canción en mi disco "En boca de todos". Nuria e Carolina, esposa e hija de Checho se desplazaron desde Cuernavaca expresamente al concierto, ¡gracias amigos, sóis de lo mejor que he conocido!.
Pese a que el sonido no estuvo muy fino (Javier Espinosa, dueño del local y gran tipo hizo lo que pudo para que sonara bien), acabamos contentos, ya que pudimos compartir una muy grata noche de canciones, amigos y complicidad.

Leonel Soto, Miguel Inzunza, Lazcano Malo, Nahuel, Manuel Obregón y Gerardo Ziwl fueron varios de los amigos músicos que nos acompañaron junto a los ha "habituales" Alejandro santiago y Checho Félix.

Para terminar el concierto, invitamos a subirse al escenario al "monstruo", a Nahuel, todo un tipazo y un excelente músico, que nos deleitó acompañado en alguna de las canciones por el costarricense Manuel Obregón (de "Malpaís"), que tuvo el gran detalle de venir a escucharnos.

Una gran noche y un montón de buenos recuerdos que nos llevamos de nuestros amigos de México DF. ¡Gracias por todo!.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Día en México DF, mercado artesanal y concierto

Después de los últimos y ajetreados días, por fin un día de supuesto "descanso" completo. Me viene a buscar al hotal poco antes de la hora de comer mi amigo Nahuel, con el que comparto comida, risas y conversación durante el resto del día, ambos solos, ya que María José comenzó la noche antes a padecer algunos "problemillas estomacales" muy frecuentes en México a los foráneos, así que decidió pasar el día en el hotel a rigurosa dieta.

Después de la nutritiva comida (como todas en México), nos desplazamos al mercado de la Ciudadela, un mercadillo artesanal interesantísimo, donde encuentras todo tipo de cosas. Para un europeo, para un español, el colorido es interesantísimo, la luz magnífica, la gente encantadora. Nos paseamos ambos como dos "guiris" cualquiera mirando y preguntando.

A media tarde nos dirigimos al Centro Cultural de Tamaulipas en México, para asistir al concierto del pianista costarricense Manuel Obregón, buen amigo de Nahuel. Manuel se presenta en México con un interesantísimo espectáculo, una "obra para piano y bosque tropical". Manuel grabó en un bosque (tal cual, como suena, se llevó al bosque su piano y todo el equipo de grabación) una obra, en la que él va interactuando con los sonidos del bosque y sus animales.

Posteriormente, un director de cine del que ahora no recuerdo el nombre, que me disculpe, rodó una excelente película reproduciendo las imágenes de dichos sonidos, con el bosque, los animales, la lluvia, etc. El concierto consiste en la visualización de la película, a la vez que suena la grabación del bosque y Manuel interpreta al piano. Una magnífica obra, excelente.
A la finalización, tras la invitación a unos aperitivos y bebidas con que nos agasajó el Gobierno de Tamaulipas, nos acercamos a casa de unos amigos, junto al propio Manuel Obregón y algunas personas de la embajada de Costa Rica en México.
Hoy tenemos nuestro tercer concierto. Ya os contaré mañana.

martes, 21 de octubre de 2008

Jornada de descanso y visita a Taxco


Primer día de los supuestos de descanso, que utilizamos en hacer turismo, Taxco es el destino. Taxco es una bella población enclavada en una montalla, un lugar famoso por las minas de plata, un lugar muy turístico.
Llegamos al centro en el coche de Checho y de inmediato somos asediados por lugareños que pretenden que aparquemos en su aparcamiento, que bebamos, que bebamos o que compremos en los locales que les dan propina, mientras, infinidad de vendedores ambulantes nos asedian. Si cometes el error de comprarle a uno, ya tienes que comprarle a todos. Mis amigos mexicanos se rén porque les digo que "primero vinimos los españoles ofreciendo baratijas a los indios a cambio de oro y plata y ahora las tornas se han cambiado y son ellos los que nos ofrecen baratijas a cambio de nuestro dinero".

Después de comer en un restaurante en el que nos estafan (eso si, con preciosas vistas), dimos la última vuelta y retornamos a Cuernavaca. El viaje de vuelta se hizo pesadísimo, por lo que decidimos "indultar" a nuestros buenos amigos (Checho, Alejandro y Nuria) y nos volvemos al DF en autobús (aquí le llaman "camión"). A la llegada a la ciudad "agarramos" (aquí no se debe decir "cogimos") un taxi de los "seguros", pero pese a que lo era, pasamos una cierta paranoia, ya que durante el camino el conductor pitó a unos conocidos suyos y nos asustamos pensando que podría ser la "señal a sus cómplices para secuestranos", jajajaja, son las cosas de haber escuchado tantas historias al respecto. Los taxis seguros, son seguros.
Hoy tenemos un día muy tranquilo, seguramente saldremos a comer por ahí con nuestro amigo Nahuel. Mañana hay concierto y debemos descansar.