martes, 6 de diciembre de 2011

Descanso y cumpleaños de Leo.

Después de la paliza de los últimos días, decido pasar tranquilo la mañana del lunes, poniendo mis cosas en orden y poniendo al día este blog. Nahuel se dedica casi toda la mañana a cocinar, para acabar con muchos restosm que quedaban y que había que aprovechar.
A la hora de comer, me suena el celular, es Leonel Soto. Me llama para invitarnos (a Nahuel y a mí) a la reunión que ha organizado en su casa para celebrar su 39º cumpleaños. Justo después de comer, dejo a Nahuel echarse su reparada siesta y emprendo viaje hasta la casa de Leo, que por cierto, no conozco, ya que estuve en mi anterior viaje en su anterior casa. Después de pasas por una libreria a comprar un ejemplar de "Caín" de Saramago, un libro que me encantó y por eso me gusta regalarlo, me dirijo al metro, siguiendo las instrucciones que Leo mne dió. Aunque parezca mentira, conseguí llegar.
En la fiesta me encontré con buenos amigos del mundo de la trova, que ya conocía y además tuve el placer de saludar a Rafael Mendoza, uno de los trovadores con más solera que hay en México, al que no conocía en persona, tan sólo habíamos hablado por teléfono.

Otra gran noche con amigos trovadores, de esas que tanto se prodigan por acá y que tanto me gustan. Mañana he quedado con Aremy Rergis y con Edel Juárez, la cosa promete.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Puebla, primer concierto fuera del DF

Todavía con el cuerpo medio revuelto por la salida de la noche anterior y por un amago de gripe que me trae por la calle de la amargura, tomo el autobús hacia Puebla, ciudad que aún no conozco. El viaje es cómodo, apenas un par de horas y con la somnolencia del estado semi-febril en que me encuentro los últimos días, seguramente por haberme expuesto al frío, el viaje se hace aún más corto. A la llegada a Puebla, me recibe en la estación Miguel, el maridon de Tere Bolaños, la propietaria del Café Galería Amparo, el lugar donde luego tocaré por la noche. Miguel es todo un caballero que me agasaja con una estupenda comida poblana en uno de los mejores restaurantes de la ciudad.

A la finalización de la comida, nos dirigimos al café, para conocerlo. Resulta ser un local muy bonito, con solera en Puebla, ya que llevan 18 años abiertos. Desde las 17:00 ya hay trovadores en el escenario, a mí me toca el turno a las 21:00, la "hora estrella", ya que soy en invitado especial, el no habitual. Después de escuchar bastante trova, Miguel me deja en el hotel, un coqueto hotel en el mismísimo centro, en un bulevar que sale del Zócalo, por cierto, preciosa plaza.

Después de prepararme las letras del concierto y el orden de las canciones, busco un ciber para imprimir unas cuántas letras, de las nuevas que aún no me sé. Pese a que me habían ofrecido mandar a una persona a buscarme, decido irme al café dando un paseo, para ir conociendo algo de la noche de Puebla.

A la llegada, me presentan a varias personas, entre ellas a Fausto Gutiérrez, un intrérprete de trova, que habitualmente suele cantar en la franja horaria en la que cantaré yo. Fausto es un tipo excepcional, que trabaja en temas sociales, alguien muy comprometido. Fausto comienza el concierto, cantando 4 canciones y entonces me cede el turno, deshaciéndose en atenciones conmigo. Fueron unos 90 minutos sobre el escenario del café Amparo, por cierto, acompañado de la magnífica guitarra de Carlos Carreira, trovador poblano al que tuve el placer de conocer recientemente en Madrid.

A la finalización de mi actuación, volvió al escenario Fausto a hacer sus versiones de lo más conocido de la trova en castellano. Como broche de oro,para finalizar, me invitó a hacer junts "Cantares", de Serrat (así, sin ensayar ni nada, ya que "ensayar es de cobardes"). Un experiencia maravillosa.

Después de pasarnos hasta las tantas de la madrugada platicando de lo divino y lo humano, el bueno de Fausto me dejó en el hotel.
Ya por la mañana, antes de volver de regreso a México DF, compartí en el Zócalo, el más bonito que he visto hasta ahora en México, un café con Carlos Carreira.

Después de dar el último paseo por la ciudad, tomé rumbo de vuelta a mi cuartel general en México DF.

Ya es mediodía del domingo y espero poder descansar a mi regreso.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Descansando y en los conciertos de los amigos

Después de dos agitados días de conciertos, al fin puedo descansar. Por la mañana estuvimos descansando en casa, con una buena comida y una agradable sobremesa, por la tarde nos acercamos al concierto de Carmina Cannavino, amiga y compañera de Nahuel.


Carmina estuvo fantástica, con un llenazo impresionante en un magnífico escenario, el Museo de la Ciudad de México.

A la salida, nos metimos Jordi y yo en un taxi y nos dirigimos al coqueto "Voilà", una magnífica sala donde se presentaba Miguel Inzunza. Un magnífico cioncierto de Miguel, acompañado de un gran banda que sonó de maravilla. Aquí podéis escuchar algo en este video "robado" desde mi teléfono móvil:



Digo "robado" porque en breve saldrá a la venta un DVD con el vídeo del concierto, vídeo que nadie se debe perder. En el concierto estuve sentado con mis amigos Leonel Soto y David Aguilar, que estaban con el poeta Genaro Patraca, a quién no conocía personalmente, aunque sí que conocía algo de su obra, resultó ser como todos ellos, un gran tipo.

Al término, con el resto de cercanos terminamos en casa de Miguel, de donde pude escaparme (mientras los demás allí seguían) a las 4 de la madrugada, ya que tenía que madrugar para viajar al día siguiente a Puebla.



A ver qué tal se da este primer concierto fuera de México DF.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Mañana deportiva y segundo concierto

El día amaneció diferente, después de trasnochar por el concierto, tocaba madrugar, a las 9:30 había quedado para correr con mi amigo Rodrigo Solís, poeta y filósofo urbano.

Conozco a Rodrigo desde hace bastantes años, cuando nos conocimos en Madrid, luego ya pudimos volver a darnos un abrazo en México DF en mi anterior viaje. En esta ocasión ha sido distinto, no nos hemos encontrado en la noche, en uno de los antros habituales, ha sido de forma saludable, nos henmos ido juntos al bosque de Tlalpan, donde hemos pasado la mañana sudando y paseando, hablando de lo divino y lo humano, de la poesía, de la música, de política, de nuestras vidas... Ha sido una gran experiencia, no me iré de México sin volver a saludar a Rodrigo, lo prometo.

Por la noche, segundo concierto, esta vez en el "OhAlá", donde ya tuve el placer de tocar en mi anterior viaje. A la llegada estaba su propietario, Javier Espinosa (con el que ningún parentesco me une, aunque se llame como mi hijo), que no me reconoció al principio, algo que no me extraña, ya que me esperaba con un cartel en la entrada al que ya me parezco mucho.

En esta ocasión hubo más público que el día anterior (los jueves son mejores que los miércoles) y entre el público pude saludar a mi amiga Marisol Ponce, que pese a que vivió 8 años en Madrid, conocí ya en México, a su vuelta. Ella fue en su momento la coordinadora del grupo "Trova de Babel", donde podíamos seguir las andanzas del mítico Gerardo Peña.

En esta ocasión sólo hubo un invitado, mi inseparable Nahuel, que volvió a acompañarme en varias canciones y luego estuvo él triunfando, con sus canciones en solitario.

Ya es viernes, hoy iré a dos conciertos, pero como público. Mi día de descanso.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Primer concierto en "El breve espacio"

La mañana del miércoles la empleamos Jordi y yo en hacer unas compras en el centro, le hice de "Sherpa" y lo acompañé a comprar un cable para su PC Portátil a la Plaza Meave, un lugar donde encontrar todo tipo de material electrónico e informático.

Una mañana muy tranquila y sosegada que terminó con unas cervezas en una típica cantina, de esas tan acogedoras que se encuentran por aquí.

Cada día me siento más cómodo en esta ciudad, ya que voy siendo autosuficiente, me voy orientando mejor y en el metro me defiendo perfectamente, me permite recorrer la ciudad de forma cómoda.

A la vuelta a la casa, decidimos no cocinar y comimos en uno de los puestos callejeros que tanto proliferan, uno del que Nahuel nos había hablado bastante bien, por la calidad de su comida.

Después de descansar por la tarde, a la noche nos encaminamos el El breve espacio, un sitio en el que aún no había tocado, pero sí que conocía de referencia. El concierto fue lo de menos, ya que un miércoles (que no es un día nada propicio aquí), en el que además daban fútbol por la tele, parece ya de antemano complicada la asistencia de gente. Quién si que no fallaron fueron los amigos, que allí estuvieron arropando, como siempre. El primero en llegar, Leonel Soto, buen amigo, de los cercanos, tanto en México como en España.

El siguiente en aparecer fue Miguel Inzunza, otro de "los cuates" que tengo por aquí, que es una de las figuras emergentes de la canción en México, el viernes hará una presentación muy importante aquí, en el DF.

Después de ellos, tuve el placer de saludar a Rodrigo Rojas, trovador boliviano que vive aquí, en México, al que tuve el placer de conocer en mi anterior visita y que tiene un futuro prometedor.

Finalmente, tuve el placer de saludar a otro de los jovenes trovadores mexicanos con más talento, David Aguilar, un cantautor diferente, fresco e innovador.

También tuve el placer de conocer a Aremy Rergis, a quién no conocían personalmente, tan sólo de tenerla de amiga en el Facebook y que ha resultado una auténtica sorpresa, alguien cercana y divertida, a quién espero volver a ver.


Del concierto en sí poco puedo contar, que sigo sin acostumbrarme a estar solo en el escenario, sigo sintiéndome huérfano. Así que aproveché para hacerme 3 canciones junto a Nahuel, "Canción de Mayo", "Donde ya no hay poesía" y "La vida", que podéis escuchar aquí:

Después de invitar a los amigos a cantar, uno por uno e incluso en grupo, dimos por terminado el concierto.

Esta noche será el siguiente concierto, en el "OhAlá", un sitio donde ya toqué en el anterior viaje, junto a María José Hernández.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Día de descanso en México DF

Carlos Porcel (Nahuel), me tiene recogido en su regazo dándome cariño aquí, en su casa, donde comparto "acogimiento" con Jordi, un catalán residente en México con el que tengo una muy buena relación. Hoy Jordi nos ha preparado un magnífico guiso catalán, albóndigas con calamares.


Esta mañana hemos estado en un mercadillo de comida que ponen aquí enfrente a la casa de Nahuel y Carmina (su compañera, con la que hemos ido Jordi y yo a comprar). Es una maravilla poder acercarte al corazón de la ciudad y nada mejor para eso que hacer la compra donde la hacen ellos, la gente de aquí.


Mientras tanto, Nahuel ha estado trabajando en los arreglos y posterior grabación de mi canción que va a cantar conmigo en el disco, "La vida".


Mañana tendré el primer concierto. Ya os contaré.

martes, 29 de noviembre de 2011

Lunes 28, reencuentro con buenos amigos

En mi anterior viaje no pude saludar a mi buen amigo Gerardo Peña, por lo que no lo veía desde que hace unos 4 años estuvo él en Madrid. Meñe (como es conocido Gerardo por los amigos) vive en Hermosillo, en el estado de Sonora, al norte de México, por lo que las distancias son enormes. Al llegar a DF pude hablar telefónicamente con él, que se encontraba en un hotel también del DF, ya que había estado representando una obra de teatro (ahora también es autor teatral y también actor).


A la mañana siguiente partía de vuelta a primerísima hora, por lo que si lo quería ver, no me quedaba más remedio que acercarme al aeropuerto. Daba la casualidad que en el mismo vuelo partía otro gran amigo, Sergio Félix (Checho, para los amigos), por lo que la motivación era el doble. A las 3:45 de la madrugada sonó el despertador, a las 4:05 me subía al taxi y a las 4:30 me encontraba en el aeropuerto.



Espero verme de nuevo con Checho en poco tiempo, a poder ser en Querétaro, donde él vive en la actualidad.

A la llegada de vuelta al hotel, después de 30 minutos de carrera por las calles de México DF y una buena ducha, vino a buscarme al hotel Rodrigo González, periodista del IMER (Instituto Mexicano de la Radio) y buen amigo, que me llevó a la emisora a hacerme una entrevista.



Una muy grata entrevista, en la que me sentí muy cómodo gracias a Eduardo Macías, un excelente conductor, cercano y comunicativo, al que no tenía el gusto de conocer anteriormente.



Espero poder tener en breve el audio sde la entrevista, ya que además pude cantar un par de canciones en directo, además de las que pusieron grabadas.



Ya a la vuelta al hotel, recogí todas mis pertenencias y me marché con Nahuel, mi hermano argentino-mexicano que me dará hospedaje los próximos días, mientras grabamos juntos "La vida".